Macri alista al G5 y al G7, descarta reducir el gabinete y apuesta a dividir para lograr su reelección

0
8

Tras relanzar el plan económico apoyado en el rescate del FMI, el presidente Mauricio Macri descartó cambios en la actual estructura del Gabinete e intenta salir de la encrucijada por el creciente malestar económico y social, apostando a la “fragmentación del peronismo” y de los gremios, con la mirada puesta en su reelección en 2019.

Macri tiene en la cabeza una estrategia: dividir entre “buenos y malos” a los miembros de la CGT, al peronismo en el Congreso y a los gobernadores.

Ya eligió quiénes serán sus interlocutores para el anunciado “Acuerdo nacional para el Desarrollo” que tendrá como eje el Presupuesto 2019, en el que está contenido el ajuste acordado con el FMI para bajar el déficit fiscal.

El Gobierno sabe que su éxito dependerá fundamentalmente de la respuesta del peronismo que logró rearmarse en las últimas semanas cuando logró la sanción de la ley de tarifas. El protagonista de aquella ley fue el jefe del bloque del Senado Miguel Angel Pichetto.

Desconfianza

Cerca de Macri admiten el enojo presidencial con Pichetto. “No se puede confiar en él, porque dice una cosa en privado y después hace otra”, suele decir Macri en privado.

Sin embargo, admiten en el Gobierno que necesitan de ese peronismo “dialoguista” por no contar con mayoría en el Congreso para sacar las leyes que deberán dar sustento al acuerdo con el FMI.

Ministerios, sin reducción

Pese al ajuste, Macri no evalúa eliminar ninguno de los 20 ministerios. “Falta poco para el inicio de la campaña, no podés unificar o fusionar ministerios en este contexto”, admitieron a A24.com altas fuentes de la Casa Rosada que ya trabajan en la convocatoria de legisladores y gobernadores de la oposición para pedir apoyo al acuerdo con el Fondo. Políticamente, no es momento de desarmar nada.

Una alta fuente del Gobierno insistió en que “la idea es hacer el ajuste en el presupuesto 2019 y discutir con los gobernadores e intendentes qué obras no se realizarán en 2019”.

“Los 30.000 millones de pesos en obras de este año prometidos están garantizados, dijo Macri a sus interlocutores en el NOA y NEA cuando los visitó el fin de semana pasado en Santiago del Estero y Catamarca.

En Casa Rosada admiten que convocarán a todos los gobernadores, a quienes les garantizarán la continuidad de las obras que ya están en ejecución. Aunque deben discutir las que no se realizarán en el próximo año.

La interna oficialista: El G-5 y el G-7

Los reacomodamientos y el malestar adentró de Cambiemos se vieron reflejados en la relanzada Mesa Política. “Se reunieron unas 6 veces desde que se largó a mediados de mayo, es decir, una vez por semana”, aclararon a A24.com ante versiones de que la mesa se había congelado.

Las discusiones internas se ven reflejadas en las distintas mesas políticas que Macri ordenó formar -con Marcos Peña al comando- para bajar los decibeles de enfrentamientos entre los socios de PRO, UCR y la Coalición Cívica.

Dos grandes mesas quedaron conformadas después de la crisis del tarifazo y del dólar: “Están en plenas funciones el Grupo de los 5 que integran: Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta”, dijeron las fuentes y aclararon que “cada 15 días se reúne el G-7”, la mesa política ampliada que suma a los gobernadores radicales Gerardo Morales (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Ernesto Sanz.

Las negociaciones que se vienen.

La convocatoria a un pacto nacional sigue su camino, mientras la tensión social recalienta las calles con más protestas y permanece latente la amenaza de un paro general de las centrales sindicales ante la creciente inflación.

Para eso, en el Gobierno dicen contar con seis meses de plazo para las negociaciones con todos los sectores a los que planea convocar: gobernadores, senadores, diputados de la oposición, empresarios y gremios.

En Casa Rosada prefieren elevar las acciones del peronismo no kirchnerista como interlocutor y ya lo consideran como posible alternativa a enfrentar en 2019, ya que no avizoran un candidato fuerte que le pueda hacer sombra a la alianza gobernante.

Mientras, se especula con la detención de la ex presidenta Cristina Fernández, la que más se acerca a Macri en intención de voto.

La relación con los gremios

Macri accedió a escuchar el reclamo de la CGT oficialista que, bajo presión del moyanismo y la CTA, amenazaba con convocar a un paro general.

Así, el Gobierno apeló a aislar a los gremios moyanistas y kirchneristas, con una medida que él mismo criticaba en la era K: lanzar por “decreto” de un aumento salarial (de 5% a pagar en dos cuotas entre julio y agosto) para el sector privado. Es un puente hasta que se reabran las discusiones paritarias en septiembre. Dujovne se volverá a reunir el próximo martes con los dirigentes de la CGT.

La medida es considerada un nuevo “gesto de apoyo a la CGT oficial” en detrimento de los sectores que lidera Moyano, a quien Macri acusó de realizar “prácticas extorsivas y mafiosas”.

Todo vuelve a ser parte del clima que prepara el Gobierno para aislar a sectores críticos y evitar que la crisis económica derive en una crisis social ampliada hacia fin de año.

La teoría positiva: Macri 2019

Con encuestas en la mano, el círculo más cercano a Macri admite la abrupta caída en las encuestas –hoy tiene apenas 36% de imagen positiva y llegó a 50 la negativa- pero piensa en cómo resistir la crisis y armar el escenario político para sostener la reelección.

La idea es repetir las mismas fórmulas a nivel nacional, en la Provincia de Buenos Aires y en CABA, con Macri, Vidal y Rodríguez Larreta en las cabeceras.

Sueñan en la Casa Rosada con un “peronismo fragmentado”, peleando en una gran interna entre Juan Manuel Urtubey, Felipe Solá y Cristina Fernández de Kirchner como candidatos: “Cuanto más fragmentados ellos estén, mejor para el Gobierno”, insisten cerca de Macri y aseguran que “cada vez que el peronismo lo ataca, él se recupera en las encuestas”.

“Si la economía despega hacia fin de año, la idea del gran acuerdo al estilo ‘la Moncloa’ serviría para remontar la alicaída imagen presidencial”, se esperanzan en la Casa Rosada.

El peronismo “racional” será un actor fundamental para negociar distintas variables y medidas económicas. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio admitió esta semana que el Gobierno “no podrá hacerlo solo” y que si la oposición no emite una señal de apoyo, todo se desmoronaría.

El peronismo advierte ese signo de debilidad y seguramente pondrá sus condiciones, sobre todo a la hora de evitar compartir el costo político del ajuste.

Dejanos tu comentario